viernes, 29 de abril de 2011
Sol y Sombra
No es baladí el diseño de la copa en la que es recomendable, a la par que incomparablemente placentero, degustar el más castizo de los combinados españoles. En delicada copa de fino cristal, de las llamadas "bomba" o "de coñac", el Sol y Sombra no encuentra parangón entre los más exigentes paladares.
Para la preparación de tan exquisito trago solamente hay dos ingredientes esenciales: anís y coñac. En lo más duro de la canícula no es en absoluto pecaminoso añadirle uno o dos cubitos de hielo.
La ejecución de mejor resultado y mayor vistosidad es la que se practica dejando caer al mismo tiempo en la copa el líquido de ambos elementos, con las botellas a la misma altura y lo bastante cerca una de la otra como para que ambos licores vayan ya entrelazando sabores y aromas durante la caída.
En la tan típica como renombrada Semana Santa, no pocos son los costaleros que, antes de echarse a hombros alguna de las sacras imágenes religiosas, se echan al gaznate, para refresco y vigor, un buen Sol y Sombra.
Otra de las aplicaciones prácticas (además de entonar cuerpo y mente) de esta excelente invención es evitar el mal aliento.
domingo, 17 de abril de 2011
Con las manos en la masa
Vídeo tan básico como imprescindible para la comprensión de la idiosincrasia culinaria hispánica y mundial.
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